Te encanta Instagram. No lo niegues. Un filtro, dos retoques y voilà un fotón digno de cientos de me gusta. Es la red social de fotografía más usada, bueno… y de vídeo, de boomerang, de álbumes, de historias, de vídeo en directo… una locura.

La red social del momento ha llegado a los 600 millones de usuarios a una velocidad de vértigo. En menos de un año han sido decenas las novedades que Instagram ha implementado. El azote de Snapchat fue un revulsivo para IG. Y lo han conseguido. No sólo han detenido la marcha de usuarios hacia la red social del fantasmita, sino que incluso le han robado audiencia. Y Facebook se frota las manos ofreciendo Instagram Ads a marcas. Pero, ¿estamos haciendo las marcas un buen trabajo en Instagram?.

Veamos qué NO hacemos bien las marcas en Instagram.

  1. NO ser perfil de empresa.

Una de las novedades, y a la vez, estrategia para monetizar la red por parte de Facebook, fue crear los perfiles de empresa. Fácil. Entras en opciones, conviertes a Empresa, conectas con tu página de Facebook y a ver estadísticas y plantearte promociones… si quieres jugar, hay que pagar… muy útil para conocer los gustos de tu audiencia.

  1. NO tener un nombre de usuario amigable.

Ser marca o empresa no exige tener un nombre aburrido, IG es una red social dónde el éxito se basa en la creatividad y la conexión emocional. Llamarse Ferretería Hnos. Pérez S.L. (con todo mi respeto ¿eh?) es muy poco creativo y favorece poco la conexión emocional. Y esto sirve para todas las redes…

  1. Poner el logo en las fotos.

En un intento de conservar su identidad corporativa o la autoría de las imágenes, muchas marcas componen sus publicaciones cómo si fuesen un flyer o un folleto. Colores corporativos y logo incluido. Otras simplemente lo añaden para distinguirse de la competencia o para atribuirse la autoría de la paella, o se trata de una estrategia disuasoria para que no les roben la foto…

Además de creatividad y conexión emocional, Instagram necesita de una naturalidad e inmediatez que difícilmente se logra aplicando el diseño off line en las publicaciones. La identidad se consigue creando un estilo propio y la autoría basta con referenciarla en el pie de foto.

  1. Usar imágenes de forma industrial

Muchas son las marcas que convierte su perfil de Instagram en un catálogo de sus productos. Otro más, por que ya tienen esas mismas fotos en su web, en el PDF que te puedes descargar, en un álbum de Facebook y en un tablero de Pinterest. “Nos han costado una pasta, ¡tenemos que usarlas!”. De nada sirve hacer una sesión, seleccionar 60 imágenes y publicar dos fotos de producto a saco al día. Si usas una  cámara reflex, revelas con Lightroom y procesas con Photoshop, dilo.  Agradeceremos que la etiquetes con un hashtag. Instagram te invita a hacer las fotos con un smartphone. Se puede ser muy profesional disparando con un teléfono. Lo de usar fotos de un banco de imágenes parece buena idea, pero no.

No es la marca, no es el producto, es el cliente. Tatúatelo.

  1. No geolocalizar las publicaciones

Instragram nos ofrece la posibilidad de geolocalizar nuestras pubilcaciones. ¿Cómo hacerlo si no aparece nuestro establecimiento cuando buscamos?. Crea un lugar en Facebook geolocalizando desde la aplicación del teléfono. Y ya está. A partir de ese momento ya apareces en Instagram. Una forma muy eficaz para que encuentren el camino hasta nuestro establecimiento con dos clics.

  1. No dar me gusta, no comentar, no responder…

Instagram es una red SOCIAL, y tu marca no es el ombligo del mundo. Una forma de aumentar tu visibilidad es relacionarte con los demás. Imagina que vives en un gran edificio, de esos de decenas de plantas y varios ascensores. Tienes muchos vecinos, pero siempre subes en el ascensor vacío, nunca saludas a nadie ni preguntas por la familia.. ¿Quién te conocerá? NADIE. Debes entrar y salir, parar en todas las plantas, tocar todas las puertas, dejar mensajes divertidos en los buzones, sonreír y hablar del tiempo…SER PROACTIVO E INTERACTUAR.

  1. No repostear publicaciones de usuarios.

Instagram lo dice en sus normas de uso, las imágenes deben ser genuinas del usuario, es por ello que desde la herramienta no permite el reposteo de imágenes. Pero existen decenas de aplicaciones que sí lo hacen y algunas lo hacen muy bien, de forma elegante y en las versiones de pago, con opciones de multicuenta. ¿Te imaginas qué siente un usuario de nuestro establecimiento que ve su foto reposteada, con autoría y siendo alabado por el fotón?. Exacto. Empatía, conexión emocional y ganas de volver. Cuidado si aparecen menores en la foto.

  1. No publicar historias, no hacer directos…

Instagram ha puesto ahí las historias y el video en directo para ser usados. Ya sé que da pereza generar más contenido y que nunca es buen momento… Pero, ¿y si te digo que las historias nos permiten contar los entresijos de la marca y del producto desde una perspectiva mucho más cercana a la audiencia? ¿Y si te digo que el video en directo, en Instagram y en Facebook, son las publicaciones que dan mayor visibilidad a la marca, precisamente por que Facebook así lo determina en su algoritmo?. Hagamos video, contemos historias…

 

Hasta aquí los ocho usos que las marcas hacemos de Instagram de forma errónea. Pero hay mucho más. Instagram no para de crecer en usuarios y cada vez exige mayor numero de publicaciones. Todo un reto para tu departamento de marketing online. ¿Necesitas que te echemos una mano? En IEM te ofrecemos formación a medida y acompañamiento en el desarrollo de tu estrategia. Pregúntanos cómo.

Artículo de Frank Murray

Docente del Programa Superior de Comunicación y Marketing Online de IEM, Consultor, formador y fotógrafo


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