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LinkedIn no es lo que piensas

Es mucho más. Es una herramienta con enormes posibilidades de desarrollo en tu estrategia de negocio y también en la personal.

Muchas veces se asocia esta red como un soporte donde poder colgar tu cv, o simplemente estar porque están todos. Y eso es reducir el potencial a la nada.

En España son ya son millones de profesionales en una red que no para de crecer y de incorporar nuevos servicios. Están ahí esperando a relacionarse con cualquier propuesta de genere interés e inspire confianza. Si no, no estarían.

Pero son entrar al detalle, sí me gustaría aclarar las dos líneas principales de acción en LinkedIn:

Estrategia de marca personal

Es una herramienta de proyección personal, donde te sitúas aprovechando herramientas como el propio perfil para transmitir aspectos de tu historial formativo y profesional, así como los valores que definen tu forma de ser y de entender la vida y la profesión. Para ello dispones del extracto en tu perfil, una pieza clave de todos sus ingredientes que suele estar infrautilizada. Es el ser.

También genera visibilidad, en la medida en que te sitúas en entornos de relación y posicionamiento profesional donde ver y ser visto. Es estar.

Y notoriedad, ya que dispones de recursos suficientes para entablar relaciones de forma diferencial, así como publicar actualizaciones y participar en grupos. Es actuar.

Te en cuenta que una estrategia da sentido a la presencia y a la acción. Sin ella no tiene sentido ni la presencia ni la actividad.

Estrategia corporativa y comercial

Dispones del perfil de empresa para el posicionamiento de marca a través del propio perfil, donde podrás controlar mediante las analíticas el impacto de tus acciones.

Utilizar el perfil personal para darle cobertura y amplitud. Se trata de utilizarlo con todos los recursos que un perfil personal tiene sobre el de empresa, también se humanizar la marca.

Ganar seguidores a través de los contenidos, agrupando en ellos a empleados, proveedores, clientes y potenciales clientes, sin olvidar prescriptores e influenciadores. Debes darles un motivo para seguir la cuenta a través de contenidos e información relevante.

Crear una estrategia comercial que planifique acciones, plantee objetivos y utilice indicadores.

En todo caso recuerda la primacía del perfil personal sobre el profesional. Los recursos de acción de la propia red ya lo subordinan.

Y eso que no hemos hablado de la generación de confianza a través de la proyección de prestigio y la gestión de la reputación.

Artículo de Pablo Adan Micó, docente del Curso de Dirección Comercial y autor del libro El Reto: estrategia personal para tiempos de incertidumbre.