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La Gestión del Circulante ante la dificultad de acceso al crédito

Las finanzas son sin duda uno de los puntos clave dentro de cada empresa. Por ello una buena gestión de ellas es capital para el éxito de una compañía. En este artículo, nuestro profesor Joaquín Iserte no habla de la importancia que tiene para las pymes la gestión del circulante.

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Gestión del Circulante

La gestión del circulante en una sociedad o grupo de sociedades es una de las claves para generar valor y mejorar la eficiencia operativa en cualquier empresa, y más en los tiempos de restricción de crédito como los que estamos viviendo en España en la actualidad.

La actual restricción de crédito y/o de acceso a fuentes de financiación, junto con la creciente dificultad para mantener los volúmenes de facturación y unos plazos de cobro más largos que en cualquier otro país de la UE, hacen de la gestión del circulante un elemento clave para la supervivencia de las empresas.

En consecuencia la gestión del circulante, es especialmente sensible en las pymes, donde se hace necesario analizar y gestionar adecuadamente el circulante para evitar la falta de liquidez o una suspensión de pagos, y en definitiva, garantizar la viabilidad futura del proyecto o de la sociedad. Por ello, la adecuada gestión de las existencias, cuentas a cobrar, tesorería y pasivos a corto plazo es una de las tareas clave de los departamentos financieros, COMERCIAL y de OPERACIONES. El circulante de una empresa viene a ser el tiempo que tardamos en recuperar el dinero invertido en la adquisición de los bienes que se consumen en la actividad productiva.

Por ello, para llevar a cabo una adecuada gestión del circulante es necesario que la dirección y sus mandos intermedios conozcan y tengan suficientemente interiorizadas las principales herramientas de gestión del circulante (plazos de entrega, just in time, plazos de cobro y de pago, gestión de impagados, límites de crédito, cash management, confirming, etc.), así como las políticas y estrategia de la sociedad (procedimientos de cobros, pagos, políticas de gestión de stock, crecimientos previstos por línea de producto, lanzamientos nuevos, localización de proveedores, apertura de nuevos mercados, etc.).

Su conocimiento, el adecuado manejo de las mismas y la alineación con las políticas y estrategia de la sociedad permitirán la optimización de la tesorería de la sociedad, permitirá llevar a cabo proyectos viables y evitará a la Dirección “sustos” innecesarios.

Artículo escrito por  Joaquín Iserte Catalán