Cómo encontrar talento joven en ecommerce: seis señales que miro más allá del currículum

Para encontrar talento joven en ecommerce, me interesa saber qué ha hecho una persona con lo que sabe. Cómo se organiza, qué decisiones toma, qué construye por iniciativa propia y cómo comprueba si una respuesta de la inteligencia artificial es correcta. Un candidato que empieza su trayectoria puede tener poca experiencia laboral y, aun así,...

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Para encontrar talento joven en ecommerce, me interesa saber qué ha hecho una persona con lo que sabe. Cómo se organiza, qué decisiones toma, qué construye por iniciativa propia y cómo comprueba si una respuesta de la inteligencia artificial es correcta.

Un candidato que empieza su trayectoria puede tener poca experiencia laboral y, aun así, aportar ejemplos que permitan explorar estas capacidades. La cuestión es hacer preguntas que las vuelvan visibles.

Esta fue la perspectiva que compartí en mi ponencia en ValencIA Emotion, celebrado en CaixaForum València, en la que participé en representación de IEM: cómo reconocer potencial en jóvenes que todavía no han tenido muchas oportunidades de demostrarlo dentro de una empresa.

Mi propuesta se articula en seis señales. Las utilizo como puntos de partida para conversar y pedir evidencias, teniendo siempre presente qué necesita el puesto.

Qué busco al seleccionar talento joven para ecommerce

Una oferta de empleo puede reunir conocimientos de marketing digital, analítica, gestión de catálogo, publicidad, CRM, automatización, inglés y orientación a la rentabilidad. Pero ese listado necesita traducirse en tareas y decisiones concretas.

Desde mi perspectiva, antes de valorar a una persona hay que aclarar qué esperamos que resuelva. Mantener un catálogo exige precisión y regularidad. Gestionar campañas requiere analizar resultados y priorizar inversiones. Mejorar operaciones implica detectar problemas y valorar qué merece la pena cambiar.

Por eso, la necesidad del puesto determina qué evidencia priorizo.

Aunque la ponencia abordó el talento Z y Alpha, el foco práctico estaba en la generación Z que ya se incorpora a los equipos. Mi interés está en observar comportamientos concretos, sin dar por hecho que una etiqueta generacional explica cómo trabaja alguien.

Ponencia de Daniel Espinosa, coordinador del Máster de E-commerce, Ventas Digitales y Marketplaces de IEM
Ponencia de Daniel Espinosa, coordinador del Máster de E-commerce, Ventas Digitales y Marketplaces de IEM

1. Cómo se organiza y qué decisiones toma con esa información

Una de las preguntas que planteo es sencilla: ¿para qué usas Excel en tu día a día?

Me interesa descubrir si esa persona ha preparado algo por iniciativa propia para organizarse mejor. Puede ser una hoja para comparar destinos de vacaciones, un presupuesto o un sistema para seguir tareas.

Después viene la pregunta que más información aporta: ¿qué decisión te ayudó a tomar?

Una tabla con destinos, fechas y costes permite explorar cómo comparar opciones, qué restricciones considera y por qué elige una alternativa. Esa conversación puede conectar con capacidades necesarias para ordenar atributos de producto, comparar márgenes o justificar un presupuesto.

Excel es solo una posibilidad. Trello, Notion o una aplicación de tareas también pueden servir. Lo que observo es cómo utiliza su sistema y si sabe explicar para qué le resulta útil.

2. Qué disfruta resolviendo en sus juegos y aficiones

También pregunto a qué juega y qué le engancha.

En la ponencia utilicé ejemplos como TCG Card Shop Simulator, Factorio, Catan o Pandemic. Cada uno permite abrir conversaciones sobre decisiones distintas: dónde invertir recursos, cómo resolver un cuello de botella, qué negociar o cómo coordinarse.

Para mí, lo interesante aparece cuando la persona describe una situación:

  • ¿Qué problema tuvo que resolver?
  • ¿Qué decidió hacer primero?
  • ¿A qué renunció al elegir?
  • ¿Cómo reaccionó cuando cambió la situación?

Son preguntas que pueden ayudar a explorar su forma de priorizar, planificar o adaptarse.

Una afición ofrece una oportunidad para conversar, pero no acredita por sí sola una competencia profesional. Necesito escuchar una decisión concreta y entender su razonamiento. La misma lógica puede aplicarse a otras actividades que impliquen organización, colaboración o resolución de problemas.

3. Cómo trabaja con las tareas repetitivas

En ecommerce hay trabajo que se repite: revisar fichas, comprobar atributos, mantener información o controlar la calidad de un catálogo.

Cuando pregunto por estas tareas, procuro no sugerir la respuesta. Prefiero empezar con un «cuéntame cómo lo hacías» y profundizar después:

¿Cómo sabías que estaba bien? ¿Qué hacías cuando aparecía una excepción? ¿Qué mantuviste y qué cambiaste?

Según el puesto, puedo necesitar capacidades distintas. En algunas funciones priorizo la constancia: mantener la precisión durante todo un lote y detectar cuándo algo no encaja. En otras, busco iniciativa para identificar dónde se pierde tiempo o calidad y proponer una mejora proporcionada.

Mi criterio es valorar ambas cosas: hacer bien el trabajo y reconocer cuándo conviene revisar el proceso. Si alguien propone automatizar, también quiero saber cómo comprobaría el resultado y qué riesgos tendría el cambio.

4. Qué ha construido por iniciativa propia

Durante años, una de las señales en las que me fijaba era haber empezado un blog. Hoy esa iniciativa puede adoptar muchas formas.Puede ser un canal de YouTube, una newsletter, una cuenta en la que prueba contenidos, una comunidad o una herramienta para resolver una necesidad. También puede ser un proyecto que mantiene junto a otras personas.

En estos casos, pregunto: ¿qué parte hiciste tú y qué cambiaste después de probarlo?

En un canal puede haber investigación, grabación y edición. En una comunidad, organización y gestión de la convivencia. En una herramienta, un problema que alguien ha intentado resolver.

Lo que busco es curiosidad, ejecución y constancia: investigar algo, convertirlo en una propuesta que funciona y mejorarla con lo aprendido. Ese recorrido permite hablar de dificultades, decisiones y aprendizajes incluso cuando todavía hay poca experiencia laboral que contar.

5. Cómo comparte lo que sabe

En mi forma de entender el aprendizaje, enseñar también permite observar cómo piensa una persona.No hace falta haber impartido una clase. Una guía, una plantilla o una respuesta preparada para ayudar a otros puede mostrar cómo ordenar un proceso.

La pregunta que me hago es: ¿podría repetirlo quien recibe esa explicación?

Para responder, me fijo en si separa los pasos, anticipa dificultades y explica cómo comprobar que el resultado es correcto. En ecommerce, esa capacidad puede ser útil para aclarar cómo se utiliza un producto, documentar una respuesta de atención al cliente o facilitar la incorporación de un compañero.

Cuando alguien explica un procedimiento, puedo ver qué considera importante y cómo adapta su conocimiento a las necesidades de otra persona.

6. Para qué utiliza la IA y cómo revisa sus respuestas

Sobre inteligencia artificial, mi pregunta es: ¿qué usas, para qué y dónde te falla?

Conocer herramientas puede ser un punto de partida. Después necesito entender por qué ha elegido una, qué contexto le ha dado y qué ha tenido que corregir.

En la ponencia destaqué tres capacidades:

  • Definir: explicar una tarea con contexto y límites.
  • Contrastar: comprobar datos y detectar errores.
  • Elegir: justificar la herramienta y la revisión necesaria.

Por eso pregunto por una situación concreta: qué quería conseguir, qué respuesta obtuvo y cómo la comprobó.

Mi posición es clara: la velocidad necesita criterio. En tareas de contenido, catálogo, analítica u operaciones, también hay que saber identificar un resultado incorrecto antes de utilizarlo.

Ponencia de Daniel Espinosa, coordinador del Máster de E-commerce, Ventas Digitales y Marketplaces de IEM
Ponencia de Daniel Espinosa, coordinador del Máster de E-commerce, Ventas Digitales y Marketplaces de IEM

De las señales a una conversación con evidencias

Estas seis señales tienen valor cuando permiten profundizar. La herramienta, la afición o el proyecto son el inicio de la conversación.

Para avanzar, me interesa recorrer una secuencia sencilla: qué necesitaba resolver, qué hizo, por qué lo hizo y qué aprendió del resultado.

Esa secuencia ayuda a conectar experiencias personales con las necesidades del puesto. También permite reconocer los límites: una persona puede mostrar iniciativa y necesitar acompañamiento para trasladarla a un entorno profesional.

Desde mi perspectiva, seleccionar talento joven exige prestar atención tanto a lo que alguien ya puede hacer como a las oportunidades que necesita para desarrollarse.

Encontrarlo es el principio: también hay que darle espacio para crecer

La última idea que compartí en ValencIA Emotion fue el compromiso que corresponde a la empresa. Si buscamos personas que pregunten, propongan y aprendan, debemos ofrecerles oportunidades para hacerlo: tareas con contexto, espacio para practicar y feedback que les ayude a mejorar.

Esta perspectiva también conecta con el Máster en E-commerce, Ventas Digitales y Marketplaces de IEM. En este sentido, uno de los momentos que más ilusión me hacía compartir con el público que llenó CaixaForum València fue la presentación de un simulador como herramienta del Máster de IEM. Su presentación conectaba con una de las ideas centrales de mi ponencia: para desarrollar criterio, hay que tomar decisiones. Mi propuesta es dar a los alumnos la oportunidad de poner a prueba una hipótesis, elegir cómo actuar con unos límites y comprobar después qué ha ocurrido.

Desde mi perspectiva, el valor de este tipo de herramientas está en el aprendizaje que permite construir alrededor de cada decisión. El simulador ofrece un entorno seguro para practicar y revisar el resultado con acompañamiento: por qué hemos elegido una opción, qué consecuencias ha tenido y qué haríamos de otra manera. Esa es la conexión que quería trasladar al público: si buscamos profesionales capaces de analizar, proponer y decidir, también debemos ofrecerles espacios donde puedan ejercitar esas capacidades y recibir feedback para mejorarlas.

Para mí, desarrollar criterio implica formular una hipótesis, decidir con límites, comprobar qué ocurrió y pensar qué haríamos de otra manera. El acompañamiento es parte de ese proceso.Encontrar talento es el principio. Darle espacio para crecer también es nuestro trabajo.

Autor: Daniel Espinosa

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