Marketing online y social media

Arquitectura Web: el momento SEO de tu web

La importancia de un estudio de palabras clave que defina la arquitectura de información del sitio web cobra más relevancia con las nuevas  penalizaciones de Google.

Uno de los  principales problemas a los que me enfrento  habitualmente cuando un posible cliente me solicita un presupuesto de SEO para su web es que la página ha sido realizada antes de someterse a un exhaustivo estudio de palabras clave con que definir su arquitectura de información.

No empieces la casa por el tejado

Es algo frecuente que, en el proceso de análisis del desarrollo web, no se haga un planteamiento SEO, creando páginas perfectamente indexables por los buscadores y carentes de visibilidad para las consultas relacionadas con el target de la misma.

Realizar un estudio de palabras clave implica dedicar mucho tiempo a reuniones previas con el cliente, analizando el modelo de negocio y el público objetivo, competencia y los motivos que le han llevado a esta decisión.

Posteriormente es necesario realizar un estudio completo de palabras clave (Keyword Research). Para ello no basta con detectar las palabras clave que más volumen de tráfico ofrece Google Adwords. No olvidemos que es una herramienta propia de un buscador enfocada en su modelo de negocio, no necesariamente en el del cliente. Es conveniente hacer uso, además, de otras herramientas de estudio de palabras clave como Ubersüggest, Google WebMaster Tools, SemRush …

Con todo ello, ha de elaborarse un plan de categorización de palabras clave. Recomiendo a mis alumnos que echen un vistazo al >estudio de palabras clave que propone José Braulio Moreno, donde categoriza las consultas de búsqueda por navegacionales, informacionales o transaccionales en función de lo cerca que quede la consulta realizada de la conversión. Una vez determinadas las taxonomías se puede definir una arquitectura de información que no afecte al posterior crecimiento de un sitio web.

Errores en diseño: pérdida de tráfico orgánico

Explicaremos la necesidad de estudiar la arquitectura de información con un ejemplo. Supongamos una cadena de restaurantes que tiene los siguientes locales ya firmados:

  • 2 locales en ciudad 1
  • 1 local en ciudad 2
  • 3 locales en ciudad 3

Con este planteamiento cualquier podría pensar que la arquitectura del sitio web se podría dibujar como muestra la siguiente figura:

seo website

En este caso no se está dando en la URL ninguna relevancia a las localidades, con lo que difícilmente  el buscador entendería la jerarquía y no se podría competir de un modo eficiente por búsquedas como “local en + localidad”.

Resolviendo este problema, podría llegar a plantearse una arquitectura que segmentara por localidades en aquellas ciudades que contengan más de un local. Resultando algo como lo que muestra la siguiente imagen:

seo valencia

Siguiendo esta arquitectura, si en la ciudad donde se encuentra el local 3 se incorporara un nuevo local habría que reestructurar la arquitectura, pudiendo incurrir en un problema de contenido duplicado si no se tomasen las medidas oportunas para controlar que, el contenido que estaba bajo la URL http://cadena.com/local-3 ahora estaría bajo la arquitectura http://cadena.com/ciudad2/local-3.

Es por ello que, antes de programar si quiera la etiqueta <html> es necesario tener clara cuál va a ser la arquitectura de información del sitio web, teniendo en cuenta que en cualquier momento pueden realizarse ampliaciones sin que ello afecte a las URLs ya indexadas.

optimización web

Del SEO de chiripa al SEO profesional

Estructurar un sitio web con anterioridad a la programación del mismo (o proponiendo una migración web adecuada con el fin de evitar la pérdida de tráfico por penalizaciones de contenido duplicado) permite diseñar una web conforme a los objetivos.

La importancia de una correcta arquitectura jerarquizada, sabiendo qué palabras clave compiten para cada página no sólo permite a los buscadores interpretar y ofrecer adecuadamente la página adecuada para cada consulta de búsqueda, sino que facilita la tarea de medición de campañas de captación por tráfico orgánico.

El estudio de palabras clave y definición de URLs adecuadas se hizo indispensable desde que Google dejó de ofrecer el término de búsqueda por el que se ha consultado para búsquedas procedentes de orgánico cuyos usuarios tienen su sesión iniciada en Google (hablamos del famoso not provided, cuya tasa alcanza porcentajes de casi el 100% en la mayoría de búsquedas orgánicas).

Siguiendo con el ejemplo si, dada una estructura como la de la figura 3, el buscador ofreciera ciudad 2 o http://cadena.com para búsquedas cuya consulta contuviera la palabra clave “local 3” estaríamos incurriendo en un error que se arrastraría en la medición de resultados de la campaña SEO, ¿entiendes ahora la importancia de este estudio?

Aunque existen multitud de herramientas que permiten medir la posición de una web en las SERP ante una consulta realizada, la medición de resultados y conversiones (más allá de la palabra clave de búsqueda exacta) se vería afectada por un error arrastrado, consecuencia de una mala planificación en el desarrollo de la web.

El SEO no es magia, ni basta con montarse un WordPress con un plugin SEO y poner una palabra clave con un porcentaje de densidad de la misma adecuado. Uno de los errores comunes de los clientes que acuden a mí para dar visibilidad a su página web es confiar en que vamos a proponerle SEO al peso, en función del número de palabras clave que contrate se posiciona… Insisto en que es un error ofrecer términos de long-tail fáciles de posicionar o búsquedas muy genéricas que no conviertan, es lo que yo llamo SEO de chiripa y contra el que me opongo firmemente por convicción y profesionalidad. Pero el trabajo, al igual que el conocimiento, se debe pagar. Desde este sector hay quejas de que regatean las tarifas pero falta un punto crítico de examen de conciencia. Sólo mostrándonos profesionales podemos exigir profesionalidad.

Puedes medir tu estrategia SEO pero ¿qué garantías tiene levantar una casa sobre un terreno inestable?

Artículo escrito por Arturo Argilés